Caminando hacia los bioordenadores
Los últimos avances en bioética nos indican que en un futuro, quizás no muy lejano podremos desarrollar lo que se llamarÃan “bio-ordenadores”.
Estas máquinas vivas serÃan la combinación de la electrónica con la genética. Claro está, que debido a las capacidades muy superiores de los seres vivos sobre las máquinas, estos ordenadores, que combinan las dos, serÃan “seres” muy superiores a los ordenadores y supercomputadores actuales, ocupando además un reducido espacio.

Este proyecto-teorÃa se ha reafirmado con el nuevo logro de unos investigadores japoneses de la universidad de Toyama, quienes han conseguido crear ADN artificial, con capacidad para formar cadenas por sà mismo.
Esto no nos deja otra opción que mirarnos a nosotros mismos. Nuestros cuerpo y mente están gobernados por ADN, y somos capaces de recordar hasta lo que nuestros padres hacÃan cuando eramos pequeños; podemos razonar, decidir qué opción serÃa la más correcta y cual la que nos pondrÃa en peligro.
Si nos quemamos, estamos autoprogramados para retirar la mano…¿podrÃa un ordenador cuyo núcleo estuviera vivo auto protegerse? ¿PodrÃa ver el rostro de un intruso delante suya y llamarnos, blindarse, o incluso pedirle educadamente que se vaya?. Estos ordenadores se estima que alcanzarÃan una capacidad de almacenamiento un billon de veces mayor que la de los supercomputadores actuales, y una velocidad de procesamiento un millon de veces mayor.
Todo esto son divagaciones pero por lo que estamos viendo últimamente, podrÃan hacerse realidad en muy poco tiempo. Dentro de poco podrÃas mirar atrás y encontrarte a tu impresora láser pronunciando aquellas palabras tan famosas que dentro de poco serán parte de nuestra vida: “Sayonara, baby”
