Durante el último dÃa de la conferencia Intel Developer Forum en San Francisco, el director tecnológico de Intel, Justin Rattner, presentó su visión para las máquinas de futuro. Entre otras cosas, comentó que Intel investiga y desarrolla interfases entre seres humanos y máquinas, y que ya ha logrado grandes avances en sus investigaciones, que podrÃan resultar en que la brecha entre seres humanos y computadoras desaparezca antes del año 2050.

“La industria ha realizado grandes avances, inimaginables hace 40 años. Se especula que nos aproximamos al punto decisivo en que el desarrollo tecnológico acelerará a velocidad exponencial, y que las máquinas superarán a los seres humanos en su capacidad de razonar, en un futuro no muy lejano“, declaró Rattner.
Actualmente, los robots son usados principalmente en entornos de producción, pero a futuro serán parte integral de la vida cotidiana, incluso en el hogar. Para que esta visión se haga realidad es necesario que los robots sean más dinámicos y puedan funcionar en entornos no tan organizados y previsibles, como es el caso de las fábricas.
El director tecnológico de Intel demostró 2 robots distintos, desarrollados en los laboratorios cientÃficos de Intel. Uno de ellos está provisto de un brazo y una técnica que le permite reconocer y “sentir” un objeto, sólo al tocarlo. La técnica es utilizada por los peces y está basada en impulsos eléctricos. El otro robot es una unidad móvil que puede reconocer rostros, e identificar y ejecutar instrucciones sencillas, como poner orden en distintas cosas.
Como ejemplo de la futura interacción entre seres humanos y máquinas, Rattner presentó los audÃfonos Emotiv Systems EPOC, que pueden identificar y leer los campos de energÃa de cerebro en tiempo real, y convertirlos en comandos en una aplicación informática. Actualmente, EPOC está capacitado para leer 30 distintos patrones mediante sus 16 sensores incorporados.
Un robot que se mueve gracias a un “cerebro” biológico creado a partir de neuronas de rata permitirá a los cientÃficos de la Universidad de Reading (Reino Unido) tener un mejor conocimiento de cómo funciona la memoria y, asÃ, combatir enfermedades como el alzheimer y el parkinson.

El robot, desarrollado por un equipo multidisciplinar, es capaz de moverse y evitar obstáculos con las “órdenes” que le da este “cerebro”, sin ningún tipo de ayuda humana o de ordenadores, según anunció esa universidad en un comunicado.
El conglomerado nervioso de ese cerebro, integrado por 300.000 neuronas, se extrajo de la corteza neural de un feto de rata y se trató posteriormente para separar las conexiones entre las neuronas. Los cientÃficos han colocado las neuronas, procedentes de un cultivo, en un disco integrado por alrededor de sesenta electrodos que captura las señales emitidas por las células, que dirigen los movimientos del robot.
Cada vez que éste se acerca a un objeto, unas señales emitidas por los electrodos se dirigen al “cerebro” y estimulan a las neuronas, que responden enviando la orden de torcer a la derecha o la izquierda para esquivarlo.
El próximo objetivo de los investigadores es conseguir que el robot aprenda, para lo cual utilizarán distintos tipos de señales y, sobre todo, que vaya memorizando y reconozca el entorno. Según avance el proceso de aprendizaje, los cientÃficos esperan poder analizar cómo se manifiesta la memoria en el “cerebro” del robot cuando éste visite lugares ya conocidos.
Una vez conseguido todo eso, los investigadores bloquearán de forma artificial los recuerdos para recrear los procesos mentales que viven los enfermos de Alzheimer y Parkinson.
Las nuevas tecnologÃas han permitido desarrollar prototipos de robot que pueden escalar superficies, utilizando el mismo principio detrás de las cargas electrostáticas, que hace que los globos se peguen a las superficies luego de ser frotados. Los robots son del tamaño de un carro a control remoto, y poseen unas ruedas parecidas a las te un tanque de guerra de juguete.

Dentro de estas ruedas, hay materiales con propiedades electro-adhesivas, lo que significa que cuando se les aplica corriente, las ruedas son atraÃdas hacia la pared, evitando que el robot se caiga. “Lo que inventamos es una manera de aplicar corriente a la superficie desde una fuente de poder ubicada en el robot”, explicó Harsha Prahlad, miembro del equipo desarrollador.
El robot lleva consigo cargas positivas y negativas, y cuando la pared “ve” estas cargas automáticamente genera la carga opuesta. De alguna manera, es similar a frotar un globo y pegarlo a una pared, solo que en este caso, el robot lleva consigo su propia fuente de energÃa, por lo que es posible controlar la adhesión.
Esta tecnologÃa, llamada electro-adhesión conforme, utiliza una pequeña cantidad de energÃa, y los robots pueden escalar a una velocidad de aproximadamente 1,8 metros por segundo. Actualmente se está implementando para ser usada en acciones de reconocimiento militar, y también para fabricar juguetes.