CientÃficos de la Harvard Medical School de Boston consiguieron modificar el genoma de ratones de laboratorio para conseguir una especie de animales delgados y resistentes a la obesidad.

En un artÃculo que publica la revista cientÃfica británica Nature Neuroscience, el equipo investigador explica que estos ratones transgénicos no tienen la capacidad de liberar el neurotransmisor inhibidor GABA en un grupo de neuronas en el hipotálamo. El hipotálamo es el área del cerebro que controla procesos como el hambre, la sed y la temperatura corporal.
A pesar de que se les sometió a una dieta de alto contenido en grasas, los ratones no se volvieron obesos y también fueron resistentes a los efectos de una hormona estimulante del apetito. Con este experimento, los cientÃficos demuestran que el equilibrio energético requiere de la inhibición de los neurotransmisores del hipotálamo.
El estudio no sólo da pistas sobre los circuitos cerebrales que son crÃticos para controlar el consumo de la comida y el peso corporal, sino que indica un posible camino para el desarrollo de fármacos que combatan la obesidad, problema que afecta a millones de personas en el mundo.
Más de cuarenta años. Desde sus principios toscos hasta la elegnacia en las curvas del Mighty Mouse. El periférico icónico de la última década en la informática actual. Todo un sÃmbolo que según los expertos afronta su último lustro de existencia. En apenas cinco años, según Stephen Prentice, analista de Gartner, el ratón habrá desaparecido al fin.
Pero lo que nos espera es mucho más interesante dentro de las posibilidades que se nos van a poner a nuestra disposición. Una auténtica comunicación bidireccional, en el mismo rumblo que el resto de la tecnologÃa de las próximas décadas. Los nuevos dispositivos responderán a nuestros estÃmulos, del mismo modo que ya hace el mando de la Wii.
El ratón funciona bien para las computadoras de escritorio, pero para los sistemas de entretenimiento del hogar o para las computadoras portátiles, sus dÃas están contados.
Parece que en el futuro se impondrán los mecanismos de computación gesticular, que incluyen los monitores sensibles al tacto y la tecnologÃa de reconocimiento facial.
Sin embargo, y apesar de lo que pudiera parecer, el teclado no desaparecerá tan facilmente de nuestras tecnológicas vidas. A pesar de su abultado tamaño, va a seguir siendo durante un tiempo nuestro principal periférico para la entrada de texto.
Autor: Ruymán RodrÃguez