Un grupo de investigadores de la Universidad de Waterloo ha desarrollado un sistema que permite almacenar 3 veces más energía que las baterías de litio convencionales, algo que podría revolucionar este mercado.

Las baterías de litio-sulfuro han estado desarrollándose durante años, pero hasta ahora su aplicación práctica era improbable. Sin embargo, el descubrimiento de los investigadores de la Universidad de Waterloo podría cambiar el rumbo de este tipo de baterías.
El sulfuro es más barato que muchos de los materiales usados actualmente en baterías de litio, pero como indica el Dr. Nazar, jefe del equipo de investigación, “el problema más complejo ha sido el cátodo, la parte de la pila que almacena y libera los electrones en los ciclos de carga y recarga”. Parece que han resuelto el problema gracias al uso de técnicas de nanotecnología, y pronto podríamos ver pilas y baterías con 3 veces el potencial de las actuales.
Vía | The Inquirer.
Aunque el plástico, el cristal y metales como el acero o el aluminio son los componentes más habituales de la parte exterior de la mayoría de dispositivos, últimamente, las carcasas de muchos portátiles se fabrican con materiales menos convencionales, como el magnesio.

Estos materiales tienen como objetivo aumentar la resistencia de las carcasas ante golpes y caídas, además de buscarse que bloqueen lo menos posible las ondas, mejorando la recepción de Wi-Fi y protocolos similares. Investigadores de la universidad de Clemson están trabajando en nuevas maneras de proteger nuestros dispositivos.
Lo hacen mediante nanotecnología, con una serie de nanotubos de carbono enrollados, en forma de muelle, creando una capa que se coloca sobre la carcasa de plástico y la protege, haciéndola mucho más resistente. Es decir, no estamos hablando de nuevos materiales para las carcasas, sino de una protección para estas, pero que se mantiene invisible, dejando ver las características del original.
Hasta ahora, el problema de este proceso era conseguir fabricar los nanotubos suficientemente rápido y con un coste razonable para que la tecnología fuera aplicable, algo que parecen haber solucionado con nuevas técnicas y que da esperanzas de que no pase demasiado tiempo hasta que podamos verlo integrado en nuestro dispositivos.
Así que en un futuro no muy lejano, no tendremos que preocuparnos por que se nos caiga el teléfono del bolsillo y le quede una marca, o porque alguien accidentalmente deje caer la portátil. Con esto tendremos dispositivos electrónicos más duraderos y protegidos, lo que su puede ver reflejado en nuestro bolsillo.