La United States Patent and Trademark Office (USPTO) acaba de conceder a una compañÃa semidesconocida llamada VoloMedia la patente sobre un método para generar contenido multimedia de manera episódica, que traducido a términos que todos entendamos quiere decir que esta firma ha sido agraciada con la patente sobre el podcasting.
Asà lo entiende la propia Volomedia, que poco ha tardado en publicar un escrito en su página web en el que se atribuye los derechos sobre esta tecnologÃa y deja a entender que, a partir de ahora, quien quiera publicar podcasts deberá pagar por ello.
VoloMedia presentó la solicitud de patente en el 2008, mucho después de que el podcasting apareciera allá por finales del 2004. ¿Cómo es que se la han concedido entonces? Bueno, esta empresa afirma que se trata de una actualización/continuación de una solicitud que en el 2003 pidió una tercera firma.
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Un equipo de cientÃficos descubrió una combinación de fármacos que permitirÃa que los mecanismos de reparación del cuerpo humano trabajen más de lo normal. Esta técnica, desarrollada por investigadores del Imperial College de Londres, podrÃa ser utilizada para acelerar el proceso de recuperación en pacientes que sufrieron un problema cardÃaco, o para reparar huesos rotos, entre otras lesiones de gravedad.
El experimento se practicó en ratones de laboratorio y trajo como resultado que estos animales produjeran 100 veces más células madre, que son las encargadas de regenerar los tejidos.
La producción de células madre por la médula ósea es una parte natural del proceso de reparación del cuerpo, que envÃa distintas clases de células para reparar los tejidos, dependiendo de la naturaleza de la herida sufrida.
Sin embargo, en el daño provocado por enfermedades cardÃacas la reparación que realiza el cuerpo humano a través de las células madre es incompleta, lo que ocasiona que el corazón no vuelva a funcionar igual que antes del daño.
La teorÃa de esta investigación consiste en que si se aumenta la cantidad de células madre que libera la médula ósea, la recuperación podrÃa ser más rápida y completa. En ese sentido, Sarah Rankin, una de las investigadoras, explicó que el cuerpo tiene un lÃmite de recuperación, y esta limitación depende de la gravedad del daño.
También los cientÃficos esperan que esta técnica pueda servir en los casos de enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoidea, en la que el sistema inmunológico del cuerpo ataca a sus propios tejidos. Los cientÃficos esperan llevar a cabo este experimento en seres humanos dentro de 10 años.
Una herramienta genética empleada por los investigadores del campo biomédico puede también ser utilizada en un nuevo modo de eliminar los microbios y virus dañinos del agua destinada al consumo humano.

En una serie de experimentos para probar la viabilidad del concepto, unos ingenieros de la Universidad Duke han demostrado que fragmentos cortos de material genético pueden unirse con éxito a una porción compatible de un gen en un hongo comúnmente hallado en el agua, y hacer que éste deje de actuar.
Si se logra perfeccionar esta estrategia, los investigadores creen que podrÃa servir como base para un dispositivo que ayudarÃa a resolver el problema de la disponibilidad de agua potable fiable en los paÃses del Tercer Mundo, que a menudo no disponen de instalaciones potabilizadoras.
Esta tecnologÃa relativamente nueva, conocida como interferencia por ARN (iARN), hace uso de hebras cortas de material genético, que son compatibles o “encajan” (como una llave en su cerradura) con un determinado fragmento de gen en el objetivo. Cuando estas hebras penetran en una célula y se unen al fragmento correspondiente, pueden inhibir o bloquear la acción del gen que ha sido seleccionado como objetivo. Esta estrategia es empleada de manera creciente como herramienta en la investigación biomédica, pero no habÃa sido utilizada con anterioridad en cuestiones medioambientales.
“Los patógenos, ya sean bacterias o virus, representan una de las mayores amenazas para el agua potable en los paÃses desarrollados y en vÃas de desarrollo”, enfatiza Sara Morey, del laboratorio de Claudia Gunsch, profesora de ingenierÃa civil en la Escuela Pratt de IngenierÃa de la Universidad Duke. “Nuestros datos demuestran que podemos detener la acción de un gen especÃfico en un hongo que contamina el agua, lo que nos hace creer que la iARN es prometedora como herramienta para el silenciamiento de genes en el control de la proliferación de bacterias y virus transportados por el agua”.
Además de ayudar a resolver los asuntos relacionados con el problema del agua potable en los paÃses subdesarrollados, esta nueva estrategia podrÃa también contribuir a solucionar algunos de los inconvenientes asociados con el agua potable tratada en las naciones más desarrolladas. Los métodos comúnmente empleados para tratar el agua (la cloración y la exposición a la luz ultravioleta) pueden ser caros de aplicar y los resultados del tratamiento en sà mismo pueden afectar al sabor y al olor del agua.