Si, estamos hablando de esas máquinas de café que se encuentran en algunas oficinas o sitios públicos, donde uno llega, selecciona el tipo de café que quiere, paga y listo. En el futuro esto podrÃa mejorar mucho, gracias a la innovadora idea de la compañÃa Douwe Egberts.

La idea, en principio, es construir una máquina que pueda interactuar con el usuario en todo momento, incluso sin tener que tocar su pantalla táctil, mediante un sensor de movimiento. Además, el cliente puede elegir entre una variedad de interfaces la que más le agrade, y la máquina puede tomar un foto del cliente y guardarla junto con sus preferencias, para cargarlas cuando el cliente regrese. En la misma interfaz se pueden incluir noticias en tiempo real, información sobre el tráfico o cualquier información de interés, ya que la máquina estará conectada a internet todo el tiempo.
De llegar a perfeccionar esta tecnologÃa, sus dueños estarÃan delante de una mina de oro, ya que las posibilidades de aplicación en los diversos dispositivos cotidianos son enormes.
Desde el 2005 la empresa fundada por el ex astronauta Franklin Chang-Diaz, Ad Astra Rocket, está trabajando en un revolucionario motor de iones, el VASIMR, con el que querÃan alcanzar una potencia muy superior a cualquier otro motor de plasma construido hasta la fecha. Pues bien, ya lo han conseguido.
Ad Astra Rocket acaba de dar un paso importante en el proyecto: han probado con éxito el motor prototipo VX-200 en una cámara de vacÃo, alcanzando el hito de los 200 kilovatios de potencia, siendo la primera vez que se llega a esa marca. Esto señoras y señores, mejora mucho las expectativas de futuro en cuanto a viajes espaciales.
Por el momento ya han firmado acuerdo con la NASA para probar el VX-200 en la ISS en 2013 y comprobar si puede proporcionar el impulso que necesitan las instalaciones espaciales para no salirse de su órbita, con un ahorro muy importante en combustible y por consiguiente en dinero. Y esto solamente es el principio, las ventajas del VX-200 son muchas más y siguen trabajando para aumentar la potencia del motor hasta donde se pueda.
VÃa | ALT1040.
Un cientÃfico suizo ha desarrollado un generador termoeléctrico que convierte el calor en corriente eléctrica lo que podrÃa permitir en el futuro recargar el móvil con el calor corporal.
Wulf Glatz, un joven cientÃfico de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) ha ganado el premio ‘Swisselectric Research Award 2009′, que las compañÃas eléctricas suizas otorgan en reconocimiento a la labor investigadora en el sector de la energÃa eléctrica.
Un generador termoeléctrico de nueva generación utiliza la diferencia de temperatura entre la fuente de calor y la del ambiente, por lo que no genera emisiones contaminantes. Estos generadores podrÃan instalarse en las viviendas para producir electricidad a través del calor emitido por la calefacción central.
También en los automóviles para alimentar algunos de sus componentes de menos consumo como la electrónica aprovechando el calor emitido ahorrando un 10% de combustible. Los móviles también parece que podrÃan beneficiarse del invento, sin duda alguna. Solo falta esperar que alguien decida invertir en la idea para hacerla comercial.
VÃa | The Inquirer.

Pareciera que este concepto de PlayStation 4 no tiene mucho futuro, pero no se puede negar que es muy llamativo.
El sólido negro brillante de la consola está sustituido por un panel de cristal táctil, mando incluido, bonito de ver pero poco práctico en la (posiblemente) agitada vida de una consola.
VÃa | Gizmodo.
¿Cuál es el combustible ideal para los automóviles? es una de las preguntas que muchos cientÃficos se hacen. El petróleo, bencina y otros elementos fósiles baratos, pero que contaminan y no durarán para siempre. En un baño, mientras evacuaba sus desechos lÃquidos, la investigadora Gerardine Botte, de la Universidad de Ohio, encontró una posible respuesta.
El hidrógeno es una buena alternativa para impulsar los automóviles, pero obtenerlo a partir del agua no es tan buena idea, pues también necesitamos H2O para sobrevivir. Entonces, en medio de la micción, recordó que la orina es uno de los desperdicios orgánicos más abundantes de la Tierra y comenzó a investigar.
Uno de los componentes mayoritarios de la orina es la Urea, cuya fórmula es CO(NH2)2. Es decir, incorpora cuatro átomos de hidrógenos por moléculas, los que están menos apretados que en el agua y son más sencillos de separar.
Botte y su equipo de investigación usaron la electrólisis para separar el hidrógeno de la molécula de Urea, desarrollando un novedoso electrodo de nÃquel de bajo precio. Al aplicar 0,37 voltios, el preciado combustible se separa y queda en el cátodo.
Hasta aquÃ, todo es maravilloso, pero aparte del olor hay dos grandes problemas. El primero es que la electrólisis de la urea libera sulfato de amonio y partÃculas de nitrato al aire, compuestos que pueden derivar en problemas de salud como bronquitis y asma. El otro inconveniente es que las bacterias convierten rápidamente la urea en amonio, lo que limita la efectividad del tratamiento.
Lo positivo es que esta técnica permitirá obtener energÃa a partir de un desecho y ayudará al tratamiento de aguas servidas. Antes de fin de año, la doctora Botte espera poder comercializar el producto que le dará una utilidad y un valor insospechado a la orina.
VÃa | FayerWayer.