Un equipo de científicos descubrió una combinación de fármacos que permitiría que los mecanismos de reparación del cuerpo humano trabajen más de lo normal. Esta técnica, desarrollada por investigadores del Imperial College de Londres, podría ser utilizada para acelerar el proceso de recuperación en pacientes que sufrieron un problema cardíaco, o para reparar huesos rotos, entre otras lesiones de gravedad.
El experimento se practicó en ratones de laboratorio y trajo como resultado que estos animales produjeran 100 veces más células madre, que son las encargadas de regenerar los tejidos.
La producción de células madre por la médula ósea es una parte natural del proceso de reparación del cuerpo, que envía distintas clases de células para reparar los tejidos, dependiendo de la naturaleza de la herida sufrida.
Sin embargo, en el daño provocado por enfermedades cardíacas la reparación que realiza el cuerpo humano a través de las células madre es incompleta, lo que ocasiona que el corazón no vuelva a funcionar igual que antes del daño.
La teoría de esta investigación consiste en que si se aumenta la cantidad de células madre que libera la médula ósea, la recuperación podría ser más rápida y completa. En ese sentido, Sarah Rankin, una de las investigadoras, explicó que el cuerpo tiene un límite de recuperación, y esta limitación depende de la gravedad del daño.
También los científicos esperan que esta técnica pueda servir en los casos de enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoidea, en la que el sistema inmunológico del cuerpo ataca a sus propios tejidos. Los científicos esperan llevar a cabo este experimento en seres humanos dentro de 10 años.
Científicos de Estados Unidos crearon dos nuevos tipos de materiales que convierten en imperceptibles los objetos. Los investigadores desarrollaron una estructura que refleja la luz en la dirección equivocada, dando el primer paso para fabricar una capa de invisibilidad.

Una de las estrategias utiliza un tipo de red de capas de metal que invierte la dirección de la luz, mientras que otra emplea diminutos cables de plata, ambas a escala de nanotecnología. Los dos son ejemplos de los llamados metamateriales, estructuras creadas de forma artificial que tienen propiedades no presentes en la naturaleza, como un índice de refracción negativo.
Los dos equipos de científicos trabajaron por separado y bajo la dirección de Xiang Zhang, del Centro de Ingeniería y Ciencia a Nanoescala de la Universidad de California en Berkeley, con financiamiento del Pentágono. Un grupo publicó sus hallazgos en la revista “Science” y el otro en “Nature”.
Cada uno de los nuevos materiales funciona invirtiendo la luz en longitudes de onda limitadas. “No creo que tengamos que preocuparnos por gente invisible caminando por ahí dentro de poco. Para ser sinceros, estamos justo al principio de hacer algo como eso”, comentó Jason Valentine, quien trabajó en uno de esos proyectos.
Los metamateriales producen un índice de refracción negativo, con el que la luz se desvía en dirección contraria a la normal. Así, ciertos objetos se hacen invisibles. Se informó que la Secretaría de Defensa de Estados Unidos podría hacer uso militar de ese material, ya que con él podrían camuflarse los aviones o tanques de guerra.
¿Desea irrumpir en la red informática de un edificio ultra seguro? Envíe un paquete con un iPhone manipulado a ese lugar, a un empleado no existente, y sólo espere que el aparato permanezca guardado en el cuarto del correo, desde donde explorará las conexiones inalámbricas cercanas.

¿Qué tal robar la contraseña de la computadora de alguien? Olvídese de tratar de engañar a la persona para que descargue un programa intruso que descifre las teclas que son ingresadas por un usuario. Un micrófono pequeño oculto cerca del teclado podría hacer los mismo, ya que cada golpe de teclado emite sonidos ligeramente diferentes que pueden ser utilizados para reconstruir las palabras que está tecleando la víctima.
Los ciberintrusos que asisten a la conferencia DefCon estuvieron demostrando éstas y otras técnicas novedosas para infiltrarse en computadoras y redes. Sus conversaciones sirvieron como un recordatorio de los peligros de ataques físicos como una manera de violar redes de computadoras difíciles de penetrar.
Conforme la tecnología se hace más barata y más poderosa (desde teléfonos celulares que actúan como computadoras personales, hasta aparatos digitales minúsculos que se pueden ocultar), está permitiendo una nueva ola de ataques ingeniosos que, de tener éxito, pueden ser tan efectivos y menos riesgosos para los ladrones que las tradicionales tácticas de intrusión a computadoras.
Considerando el iPhone de Apple, un aparato cuyo poder de procesamiento y conexiones inalámbricas de internet y telefonía celular lo convierten en un espía perfecto. Robert Graham y David Maynor, cofundadores de Errata Security, con sede en Atlanta, expusieron un experimento en el cual modificaron un iPhone y lo enviaron a una compañía cliente que quería probar la seguridad de su red inalámbrica interna.
Graham y Maynor programaron el teléfono para inscribirse a sus computadoras a través de la red celular. Una vez dentro de la compañía y conectado, un programa que habían escrito examinó la red inalámbrica en busca de fisuras de seguridad.
Ellos no encontraron ninguna, pero el ejercicio demostró una manera barata de ejecutar pruebas de infiltración y el peligro de que aparatos impensados sean utilizados en ataques. Si ellos hubieran encontrado un enrrutador no seguro en su escrutinio, probablemente habrían sido capaces de moverse rápidamente dentro de la red corporativa para robar datos.
Para mantener el teléfono funcionando, los investigadores le colocaron una batería de larga duración para varios días, pero ellos realmente sólo necesitan uno pocos minutos dentro de un edificio para probar la seguridad de la red.
Todos conocemos las bondades de la nueva estrella de Steve Jobs, la super delgada MacBook Air. Que si es liviana, cabe en un sobre, representa el futuro por necesitar una red inalámbrica para funcionar, y cosas por el estilo. Pero la gente de TechRepublic fué un paso más allá. Ellos se preguntaron ¿que tendrá adentro? Y no se quedaron con la curiosidad. El proceso en fotos, a continuación:

Aquí está, nuevecita, como muchos de nosotros quisieramos una. Y así comenzó todo.

Si. Hay que sacarla de la caja. Se ve tan bonita. Y luego…

… hay que destaparla, si no no podemos ver lo que tiene adentro.

Aquí está funcionando perfectamente. No por mucho tiempo.

Ahora sólo hay que quitar esos tornillos, y luego.. luego veremos que pasa.. al parecer es mas fácil de abrir que un iPod. Quitamos los tornillos y..

.. quitamos la tapa, para revelar el interior de la MacBook Air. Ahora lo más lógico sería quitar la batería.

A diferencia de otros modelos de MacBook, esta tiene una batería que se puede reemplazar en caso de ser necesario. En la parte de abajo podemos observar el disco duro, a la derecha, y a la izquierda vemos la placa base, donde debe estar el procesador, la RAm y la tarjeta gráfica.

Aquí observamos el chip que nos permite conectar nuestra MacBook Air a una red WiFi.

La batería de la MacBook Air es, obviamente bastante delgada, y parece una versión más grande de la batería de un iPod. Y esto fué lo que quedó en el lugar de la batería:

Un par de tornillos más y afuera el disco duro.


Generalmente, donde hay un ventilador, hay algo caliente debajo.

Y efectivamente, podemos observar el procesador Core2 Duo, y la tarjeta de video. También dos sets de cuatro chips cada uno, que hacen 2GB de memoria RAM. Y debajo de todo esto estaba la pantalla LCD. Aparte de esto, no hay mucho más que ver.
La macBook Air es una máquina sencilla. Al no tener una unidad de lectura óptica, la gente de Apple logró juntar los elementos básicos de una computadora en un espacio muy limitado.
Los realizadores de este experimento aseguran que la máquina fue ensamblada de nuevo y está trabajando prefectamente. Por lo tanto, ninguna MacBook Air fué lastimada en la realización de este experimento.
Microsoft reveló recientemente los resultados del “Experimento Mojave“, que consistió en llevar usuarios comunes a una habitación donde un representante de Microsoft les mostraba el “nuevo Windows Mojave” en una laptop HP y una cámara de video grababa las reacciones de las personas. Luego de que decían que les encantaba Windows Mojave, se les revelaba que en realidad lo que estaban usando era Windows Vista.
Dice el website del experimento:
Bienvenido al Experimento Mojave. ¿Qué piensa la gente de Windows Vista cuando no sabe que es Windows Vista? Disfrazamos Windows Vista como “nombre código Mojave”, el próximo sistema operativo de Microsoft, de modo que la gente normal que nunca ha usado Windows Vista pudiera ver lo que es capaz de hacer, y decidiera por sí misma. Ahora decide por tí mismo.

La premisa es que la mayoría de las personas que dicen que no les gusta Windows Vista, lo hacen porque han escuchado demasiadas veces que el sistema operativo no sirve y no porque lo han probado. Con esto, Microsoft culpa a los medios de comunicación de crear una “idea preconcebida” de que Vista es un mal sistema operativo, y que por ello la gente no puede tomar la decisión por sí misma. Y por eso, de acuerdo con esta lógica, cuando la gente lo prueba, lo detesta.
En los videos, vemos a todos los sujetos del experimento criticar a Vista, y luego de que prueban “Mojave”, les encanta. Una de las señoras encuestadas, escribe en una hoja de papel un gran “CERO” cuando le piden que evalúa a Vista en una escala del 1 al 10. Luego, la misma señora prueba “Windows Mojave” y lo califica con un diez.
Por supuesto, el “Experimento Mojave” está recibiendo agrias críticas en Internet, muchas de ellas bien justificadas. Se dice, por ejemplo, que en los videos del Experimento Mojave, nunca vemos la pantalla que están viendo los invitados al experimento, por lo cual no sabemos hasta qué punto Microsoft disfrazó o modificó Windows Vista. Pudieron haberlo cambiado completamente, o pudieron dejarlo igual. Pero no lo sabemos.
Otra de las críticas es que Microsoft no revela las especificaciones del laptop que usaron para el experimento. Sabemos que es un equipo HP, pero ignoramos cuánta memoria tiene, o qué tarjeta gráfica tiene instalada. Podría ser una laptop de la línea que HP tiene a la venta, o podría ser una construida a la medida de ciertas especificaciones de Microsoft. Uno de los problemas de Vista es que la gente intentó instalarlo en sus computadoras, y se dió cuenta de que el hardware con el que XP corría perfectamente era incapaz de correr Vista aceptablemente.

Microsoft tampoco dice si la laptop que mostraron es un equipo con una instalación fresca de Vista. Otro grave problema son las decenas de programas inútiles - antivirus, reproductores de audio o DVD, utilidades, casi todos ellos en modo “demo” - que las empresas ensambladoras de computadoras instalan en los equipos. Cuando se enciende el PC, deben cargarse en memoria todos estos programas desperdiciando los limitados recursos del equipo. Y la realidad es que mucha gente no sabe cómo desinstalar limpiamente estos programas.
Además, no es lo mismo mostrar un OS instalado en un laptop solitario que darle el software al usuario para que lo instale en su propia máquina y lo haga funcionar con los programas que tiene, además de su scanner, impresora, cámara de fotos, disco duro externo, etc. En ese procedimiento fue que muchos usuarios comenzaron a detestar a Windows Vista. También hay un empleado de la empresa mostrando el programa, y no es lo mismo a dejar al usuario solo para que descubra por sí mismo las características de Vista.
Por otra parte, ninguno de los invitados a participar en el experimento parece ser una persona experta en computadoras. Existen dudas acerca de si este punto es válido o no, pero se está señalando contra el “Experimento Mojave”.
La campaña “Mojave Experiment” es astuta y puede tener mucha razón; ciertamente, Windows Vista ha mejorado mucho desde que se hizo su lanzamiento el año pasado aunque la gente siga teniendo las mismas críticas. Se han arreglado bugs, se ha mejorado la seguridad y el rendimiento, y ha aumentado la disponibilidad de dispositivos y aplicaciones compatibles. Pero las personas que no pudieron instalar Windows Vista cuando lo adquirieron recién lanzado sí sufrieron pérdidas de tiempo, datos y dinero.
Pero Microsoft no debe responsabilizar únicamente a esa “idea preconcebida” por la catástrofe de relaciones públicas que sufrieron con Windows Vista: el sistema operativo se lanzó antes de estar listo, los “socios” de Microsoft que fabrican periféricos se retrasaron en la programación de los nuevos drivers, y se engañó a los compradores que adquirieron computadoras que tenían XP instalado pero traían las etiquetas “Windows Vista Capable” y “Windows Vista Ready”, que prometían al consumidor que cuando saliera Windows Vista iban a poder instalarlo y usarlo sin problemas.
Muchas de estas personas compraron Windows Vista pensando que podrían utilizar la interfaz Aero, que es más atractiva, y se llevaron un chasco al darse cuenta de que si no repotenciaban sus PC, tendrían que trabajar con un sistema operativo de aspecto muy parecido a Windows XP.
Los videos del Experimento Mojave se encuentran disponibles en MojaveExperiment.com, lamentablemente sólo en inglés.