La Compañía Europea para la Defensa Aeronáutica y del Espacio (EADS, por sus siglas en inglés) está trabajando en un proyecto que permitirá añadir una especie de velas a los satélites, para permitir que regresen a la tierra luego de cumplir su objetivo en el espacio.

El sistema se denomina IDEAS (Innovative DEorbiting Aerobrake System), y básicamente su función es forzar progresivamente una desaceleración del satélite de manera que se salga de su órbita. De esta manera, un satélite que normalmente se mantiene en órbita entre 50 y 100 años, volvería a la tierra en unos 25 años.
IDEAS será probado en un satélite francés, denominado Microscope, que completará su misión en aproximadamente un año, y servirá para comprobar definitivamente el correcto funcionamiento del sistema. También se estudia la posibilidad de implantar el sistema en satélites fuera de servicio que aún se encuentran orbitando, formando lo que se conoce como basura espacial, para comenzar a traerla de vuelta a la tierra y darle un tratamiento adecuado.
Vía | Dvice.
La NASA preparó al transbordador espacial Discovery para un lanzamiento el miércoles que completará el sistema de energía de la Estación Espacial Internacional y entregará el primer astronauta a bordo japonés. “Por el momento no estamos teniendo ningún problema”, dijo el director del lanzamiento del transbordador, Mike Leinbach. “El equipo está ansioso por partir”.

El transbordador transportará un equipo de paneles solares de 300 millones de dólares a la estación espacial, el último gran componente construido en Estados Unidos para el complejo valorado en 100.000 millones de dólares. La construcción en órbita de la estación, un proyecto conjunto de 16 naciones, comenzó hace más de una década. Su finalización está prevista para el año próximo.
El Discovery también entregará al astronauta japonés Koichi Wakata, un ingeniero aeroespacial de 45 años que se convertirá en el primero de su país en trabajar a bordo de la estación. “Esta semana será histórica para el programa espacial de Japón”, dijo Kuniaki Shiraki, director ejecutivo del programa de espacio humano de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón. “Hemos esperado mucho tiempo”. Wakata reemplazará a la astronauta de la NASA Sandra Magnus, que trabaja como ingeniera de vuelo en la estación desde noviembre.
La NASA espera expandir la tripulación de la estación de tres a seis personas en mayo. Los astronautas del Discovery están entregando repuestos de reemplazo para el sistema de reciclaje de agua, que debe ponerse en funcionamiento para que más gente pueda vivir en la estación.
El sistema, que purifica la orina y el agua de desecho para que sea apta para beber, entre otros usos, fue entregado en la última visita del transbordador en noviembre, pero no está funcionando correctamente. Aún restan ocho vuelos de la NASA a la estación espacial y un viaje final de revisión al Telescopio Espacial Hubble antes de que la agencia retire su flota de transbordadores.
La impresionante imagen fue tomada desde el Observatorio de La Silla, en Chile. Su nombre real es Nebulosa de la Hélice y se puede ver vagamente por aficionados mediante pequeños telescopios. Lo cierto es que los astrónomos fotografiaron desde el Espacio la impresionante imagen celestial considerada como El Ojo de Dios.

Tiene una pupila azul sobre fondo blanco, rodeadas por los párpados de color carne - por eso el nombre.
El Ojo es tan grande que la luz tarda en cruzarlo aproximadamente 2 años y medio, según publica el portal The Sun.
El objeto es en realidad un depósito de gas y polvo soplado por una estrella hace 700 años en la constelación de Acuario. La foto fue tomada con un telescopio gigante en el Observatorio Europeo del Sur en una montaña en La Silla, en Chile.
Los expertos dicen que nuestro sistema solar tendrá un destino similar cinco mil millones de años a partir de ahora.
Un satélite de la NASA que debía ser colocado en el espacio para trazar un mapa del dióxido de carbono en la atmósfera terrestre, terminó hundido en el mar, cerca de la Antártida, luego de que el cohete que lo transportaba fallara.

El Observatorio del Carbono en Órbita, valorado en 278 millones de dólares, despegó a bordo de la astronave no tripulada Taurus desde la base de la Fuerza Aérea Vandenberg, en California, con dirección a una órbita espacial a unos 645 kilómetros sobre los polos.
La nave, de 447 kilos, se encontraba dentro de una especie de concha que le sirve de protección, pero a los tres minutos del vuelo la cubierta no se despegó como se esperaba, haciendo fracasar la misión. “Como resultado directo de cargar con ese peso extra, no logramos orbitar”, dijo John Brunschwyler, administrador del programa de Taurus con el fabricante Orbital Sciences Corp.
La nave, también construida por Orbital Sciences, volvió a Tierra, cayendo en el océano Pacífico cerca de la Antártida. El observatorio era el primero de la NASA dedicado a rastrear las emisiones de dióxido de carbono a escala global. Las mediciones del satélite debían ayudar a elaborar mejores modelos climáticos.
Irán lanzó este domingo al espacio su primer satélite de comunicaciones ‘Safire Omid’ (Enviado de la Esperanza), mediante un cohete de fabricación nacional. El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, acudió al Centro Espacial, ordenó el lanzamiento y felicitó a sus creadores por este gran éxito.

“El lanzamiento del cohete que llevaba el primer satélite Omid se efectuó con éxito”, afirmó un comunicado del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, divulgado por la agencia IRNA.
La red de noticias iraní IRINN (Islamic Republic of Iran News Network) mostró segmentos de videos del satélite de Safire Omid cuando era lanzado al espacio.
Irán ha conducido su propio programa espacial por años y en febrero pasado envió una sonda espacial como parte de los preparativos para este lanzamiento. En octubre de 2005 un satélite iraní hecho en Rusia, cuyo nombre es Sina1, fue puesto en órbita por un cohete ruso.
El lanzamiento del domingo ocurre en medio de una prolongada polémica por las actividades nucleares de Irán. Estados Unidos y algunos países europeos han demandado a Irán que suspenda el enriquecimiento de uranio, que puede ser un primer paso para hacer una bomba atómica, pero Irán insiste en que sus intenciones son pacíficas.