Los físicos del Departamento de Energía de la Universidad de Stanford han confirmado la existencia de un tipo de material que podría en un futuro hacer factible la creación de circuitos de computadores (chips) muchísimo más veloces, pequeños y eficientes.
Vaticinado recientemente y durante mucho tiempo buscado, el material permite que los electrones viajen en su superficie sin pérdida de energía a temperatura ambiente, y puede ser fabricado usando la tecnología existente para hacer semiconductores. Este material permitiría aumentar la velocidad de los circuitos integrados de una manera impresionante.
El material es conocido como teluro de bismuto. Los resultados, publicados en la revista Science el 11 de Junio, muestran una clara huella de lo que ellos llaman un “aislante topológico”, un material que permite el libre flujo de electrones a lo largo de su superficie sin pérdida de energía.
Afortunadamente, el teluro de bismuto es simple de manipular. Se trata de un material tridimensional, sumamente fácil de fabricar con la actual tecnología de semiconductores. También es fácil de dopar, y de esa forma se pueden sintonizar fácilmente sus propiedades.
Vía | Noticias VE.
Un grupo de científicos de varios países entre los que se cuenta China ha descubierto en la radiación cósmica cercana a la Tierra electrones con una “inesperada” alta carga energética.

Chang Jin es astrofísico del Observatorio de la Montaña Púrpura, en el este de China y miembro del equipo que ha conseguido detectar estos electrones, con una energía de entre 300 y 800 gigavoltios y una procedencia que debe estar en alguna zona próxima al Sistema Solar.
El hallazgo ha sido posible gracias a sensores ATIC (siglas en inglés de Calorímetro Avanzado de Baja Ionización) enviados con balones de helio a una altura de unos 35 kilómetros sobre la Antártida.
Según Chang, el exceso de electrones de alta energía identificado en los rayos cósmicos no es frecuente en otros casos, cuando éstos tienen su origen en los restos de supernovas que se extienden por la galaxia. El científico chino aventuró que la energía podría proceder de la destrucción de “materia oscura”, término con el que los científicos se refieren a los elementos del cosmos que hoy no pueden ser estudiados al no emitir suficiente radiación.
El descubrimiento lo recoge la última edición de la revista “Nature”, y según sus autores podría ser decisivo en la compresión tanto de la materia oscura como de los rayos cósmicos, dos fenómenos que para los científicos continúan encerrando muchos enigmas.